Cuando piensas que te falta, vas a hacer siempre las cosas pidiendo algo a cambio. Aunque aparentemente parezca que das o que haces por amor, si en ti reside un déficit, una falta de amor, eso se extrapola a la materia. Darás tu don para que te alaben o te quieran, no por el simple hecho de dar. Harás y harás de este modo, pidiendo una admiración, una materia, o lo que sea a cambio.
Hasta que no te sientas lleno de amor por ti, tus acciones en la materia vendrán pidiendo algo a cambio aunque no seas consciente, y no podrás dar de corazón, pues, cuando algo del otro no te encaje, le estarás pidiendo eso que no te dio por lo que le diste, o en ti habrá un sentimiento de enfado.
Es energía, y eso se siente, y se te devuelve, no es que se te devuelva en sí, es que verás fuera lo que eres pues tú eres todo, solo mira fuera para ver en qué estado estás. Si fuera ves gente que pide a cambio de lo que da, y más que lo haga subconscientemente (otros de manera muy cuerda), mírate a ti mismo, qué te está mostrando de ti. Sé honesto contigo mismo. No ha de cambiar nada fuera y menos tratar de darles lecciones pues las lecciones llegan a la mente y una persona bloqueada en un punto no necesita más mente sino más sentir, más paz, más comprensiones, más amor.
Solo mira lo que fuera te está mostrando de ti para ver qué puntos aún hay que pulir para acercarte más al amor que eres.
Recuerda, teniendo déficit de amor por ti mismo vas a pedir ese amor en forma de sentimientos, o en forma de llamadas de atención o de materia, ya sea dinero, regalos etc sin dejar que cada cual dé lo que sienta, sino forzando a que te den porque crees que lo necesitas, y ese amor no es real, pues es un dar obligado.
Y recuerda también que si no tienes algo es porque no lo necesitas, si lo necesitases, lo tendrías. Muchas veces forzamos los procesos, la vida, y nos perdemos pidiendo y mendigando algo que creemos que necesitamos ya, por ser más válidos, tener un renombre o la manera en la que pensemos que vamos a ser más amados y no, no es necesario.
Si no lo tenemos, no lo necesitamos. Cambiemos la visión y, en vez de ver lo que nos falta, veamos lo que tenemos y hagamos y vivamos con ello, disfrutémoslo, quizás no es hora de hacer lo que nuestra mente quiere, pues no saldrá del modo que ha de salir de corazón, sino obligado y forzado con una energía no libre. Sin embargo seguro que hay algo en tu realidad material que no estás viendo ni disfrutando. Nos quedamos en el déficit porque no vemos lo que tenemos.
Dios siempre nos da lo que necesitamos ahora. Abramos la perspectiva y disfrutemos de esto, sin forzar, sin pedir, sin entrar en el 'no tengo'. Valora y agradece lo que tienes y sobre todo disfrútalo y vívelo. Solo así vivirás de verdad, con el corazón lleno, disfrutando de la simpleza de la vida, de este momento, de la realidad. Solo estar.
No esperes nada de la vida, ni de este momento, ni de nadie. Simplemente ánclate ahora, viviendo este momento plenamente, lo que tienes alrededor, tus sensaciones... Y deja que la vida te llene de regalos, sin esperar nada, sin forzar nada, sin pedir nada, solo quedándote a vivir, estando, siendo. Es simple.
No te fuerces, no intentes e intentes, no obligues, no pidas, no chantajees, no impongas, no des lecciones, no te enfades, no hagas culpable a nadie, no victimices, no hables y hables... simplemente permanece.
Relájate y disfruta, la vida quiere llenarte de regalos, ya lo hace en este momento, solo has de anclarte a este instante a vivirlos.
De esta manera aprenderás a vivir la vida de verdad, no a esperar algo de ella sin vivirla.


